Como destruir equipos de trabajo

10 formas de destruir un equipo de trabajo

10 formas de destruir un equipo de trabajo

En este artículo vamos a explicar cómo el comportamiento del Jefe de Proyecto puede destruir un equipo de trabajo.

Y la mala noticia es que todos empezamos siendo Jefes de Proyecto mediocres. Llegar a ser un buen líder requiere muchos años de práctica, y dominar unos conocimientos que no nos enseñan en las facultades de ingeniería.

Estos son los diez errores que vas a cometer con más frecuencia la primera vez que consigas una promoción:

1. Enfadarte y gritar.

Es la forma más rápida de destruir la motivación de un equipo. Educa tu amígdala, el autocontrol es fundamental para el liderazgo.

2. Feedback negativo

Si la anterior es la más rápida, ésta es la más frecuente. Dar feedback a tus consultores sólo cuando algo sale mal destruirá su confianza y su motivación. El feedback positivo es LA HERRAMIENTA de los líderes.

3. Presión

Un sobreesfuerzo prolongado destruye la motivación y dispara la rotación. ¿Cuando tu cliente te exija resultados inmediatos, qué otra cosa puedes hacer?

4. Productos de baja calidad

Los consultores quieren sentirse orgullosos de su trabajo. ‘Hay que entregar lo que sea’ no estimula el compromiso.

5. Consultores que trabajan para dos proyectos

La tentación es grande. En su proyecto no tiene mucha carga de trabajo, podría ayudar también en otro que va retrasado…

Tarde o temprano tendrá tareas urgentes en ambos, y tendrá que desatender uno de ellos.

6. Consultores que están separados físicamente

¿Qué puedes hacer?, la mitad del equipo que te han asignado está en otra ciudad…

Para que se formen vínculos emocionales son necesarias las interacciones personales. Si no hay contacto frecuente no se desarrollan las relaciones de confianza. Y el proyecto se retrasará.

7. Más consultores

¡Estamos creciendo! ¡Necesito más consultores!

Las nuevas incorporaciones pueden destruir tu equipo. Si no alcanzan el ritmo de los demás, o están quemados por su experiencia pasada en la empresa, establecerán el nuevo estándar de rendimiento.

8. Falta de confianza en tu equipo

Hay muchas formas de demostrar falta de confianza:

  • Ocultar información al equipo. Es absurdo, tarde o temprano se van a enterar y perderás tu credibilidad como líder.
  • Micromanagement, revisar minuciosamente todo su trabajo o imponerles cómo hacer cada tarea.
  • Supervisión visual. Controlar qué hacen en cada momento.

9. Reuniones de ego

Son ceremonias en las que, uno a uno, los técnicos te rinden cuentas en presencia de todos los demás. Es una pérdida de tiempo que demuestra tu nerviosismo.

10. Burocracia

¡Hay que seguir los procedimientos! Y un procedimiento significa:

  • Una vez pasó algo y no queremos que se repita.
  • Los que sabemos ya hemos pensado en esto.
  • Esta es la mejor forma de hacer las cosas
  • Te pagamos para que trabajes, no para que pienses.
  • No confiamos en tu criterio.

Es mejor utilizar buenas prácticas, formas de hacer el trabajo que han demostrado su validez, pero que eres libre de adaptar a tu estilo

Conclusión

Cuando te promocionen a Jefe de Proyecto vas a hacer varias cosas de esta lista. Es normal, forma parte del proceso de aprendizaje y esperamos que poco a poco mejores como líder.

Para acelerar el proceso, a todos nuestros consultores les damos nuestro curso ‘Novanotio Certified‘, para que esa transición de jefe mediocre a líder sea lo más rápida e indolora posible. Esto que has leído es una de las sesiones de nuestro curso. Y una de las más divertidas, porque todos han sufrido en primera persona alguno de estos comportamientos.

Si en el futuro deseas liderar un equipo, puede ser una buena idea vivir una experiencia novanotio, ser parte de nuestra plantilla y formarte con uno de nuestros coordinadores. Aquí te dejo el enlace a nuestras ofertas,  espero que encuentres alguna perfecta para ti.


Las cuatro leyes de la gestión de proyectos tecnológicos

Las cuatro leyes de la gestión de proyectos tecnológicos

Tan solo cuatro leyes gobiernan la gestión de los proyectos tecnológicos:

1ª ley. Las especificaciones son inciertas, imprecisas e infinitas.

2ª ley. One project, one team, one site.

3ª ley. Presión x Talento = Constante.

4ª ley. Alcance, Plazo y Calidad. Si fijas dos de ellas, la tercera se degrada porque es la variable de ajuste.

La primera ley asume que no disponemos de una herramienta para transmitir las instrucciones técnicas. La comunicación se hace mediante sucesivas iteraciones soportadas en relaciones personales. Corolario: Especifica menos y relaciónate más.

La segunda ley nos indica cómo fomentar las relaciones personales; los equipos de diseño, desarrollo, pruebas, integración y delivery están en una única oficina y cada consultor trabaja para un único proyecto. Las software labs y las organizaciones matriciales son ineficientes.

La tercera ley anticipa que si incrementas la presión de trabajo, obtienes menos producto. El desarrollo tecnológico es más inspiración que transpiración. Deja que el equipo encuentre su ritmo y gestiona las expectativas del cliente.

La cuarta ley nos propone cómo gestionar las expectativas del cliente. Dado que las especificaciones son infinitas, uno de los tres parámetros debe degradarse y lo habitual es fijar Alcance y Plazo, degradando la Calidad. La propuesta de SCRUM es fijar Plazo y Calidad mientras el Alcance se determina con el cliente en sucesivas iteraciones. La propuesta de TIME & MATERIAL es fijar Alcance y Calidad, sin plazo cerrado y facturando por el tiempo dedicado.

Son pocas y son fáciles, y sin embargo buena parte de las organizaciones, como consecuencia de la herencia cultural de la ingeniería industrial, trabajan contra ellas preparando extensos documentos funcionales, deslocalizando parte de los equipos, trasladando la presión del cliente a los desarrolladores y fijando en los contratos alcance y plazo de entrega.

Quizás la magia no está en conocer las cuatro reglas, están ahí a disposición de cualquier gestor que quiera aplicarlas. Lo difícil es comprender la psicología que hay detrás de cada una de ellas, de forma que puedas adaptarlas a tu organización. Las referencias básicas son ‘Introducción a la PNL’ de Seymour,The mythical man-month’ de Brooks, ‘Peopleware’ de DeMarco y ‘Drive’ de Pink.

Por eso cuando hay retrasos en los proyectos, se forman silos dentro de las organizaciones o los resultados se evaporan sin razón aparente, algunas empresas contratan un análisis estratégico y otras invitan a su coordinador de Novanotio a tomar un café y le preguntan la forma más sencilla de aplicar las cuatro reglas a su caso particular.

Si quieres ayudar al desarrollo del sector, puedes compartir experiencias sobre proyectos en los que se trabajó a favor o en contra de las cuatro leyes. También puedes proponer nuevas leyes y abrir un debate sobre por qué son necesarias y por qué tienen un carácter universal.


Los procedimientos transmiten cinco mensajes muy potentes que destruyen el talento

La burocracia destruye los equipos de alto rendimiento

La burocracia destruye los equipos de alto rendimiento.

Construir Vs destruir

La burocracia destruye los equipos de alto rendimiento.

Construir equipos de alto rendimiento (EAR) es una tarea compleja. Existen varias aproximaciones para que personas con diferentes intereses trabajen con confianza y consigan resultados sobresalientes.  Pero ninguno de estos métodos garantiza el éxito.

Sin embargo, destruir equipos de alto rendimiento es una tarea sencilla que las empresas suelen dominar. Existen al menos diez efectivos EARicidas. Y la burocracia es uno de los más poderosos.

Desde la primera edición de Peopleware, en el año 1.987, sabemos cómo la burocracia afecta a los grupos de desarrollo. Os recomendamos leer el capítulo Teamicide, que describe los efectos de dedicar tu tiempo a empujar papeles.

Un procedimiento tiene cinco significados

Con cada procedimiento la empresa nos transmite cinco mensajes:

  1. Una vez pasó algo, que tuvo un impacto negativo en la empresa, y no queremos que se repita.
  2. Los más listos de la empresa, es decir, la dirección, hemos ideado este procedimiento. Es definitivamente la mejor forma de hacer las cosas.
  3. No te pagamos para pensar, te pagamos para que trabajes. Sigue el procedimiento.
  4. No confiamos en ti.
  5. Porque no tienes talento.

Algunos ejemplos de Burocracia en acción

Estos son algunos casos que he conocido de primera mano.

Hace unos años, un consultor se quedó con el equipo informático cuando cambió de trabajo. Ahora todos los consultores deben firmar un recibí cada vez que les entregamos material. Una vez pasó algo y no queremos que se repita.

Antonio necesitaba pagar con tarjeta de crédito un servicio web de 50 € al año. Su empresa le explicó el procedimiento. Debía tramitar un pedido a través de la plataforma de compras, pedir tres ofertas  y los pagos se hacen a noventa días mediante transferencia. Ya hemos pensado la mejor forma de hacer esto. (Por supuesto lo pagamos nosotros y resolvimos el problema en diez minutos).

Carlos necesitaba una mochila para transportar su ordenador portátil. La bandolera que le había proporcionado su empresa le hacía daño en la espalda. Prepararon un procedimiento ad-hoc para su caso, debía aportar un justificante médico. No confiamos en ti.

Pablo necesitaba urgentemente un entorno de pruebas, pero había un procedimiento: Debía solicitar a la central de Alemania una máquina virtual con una configuración estándar. No podía instalar nuevo software ni hacer pruebas para optimizar el rendimiento. No te pagamos para que pienses.

Jorge tenía problemas para avanzar con el desarrollo. Las especificaciones eran imprecisas y algunas sentencias SQL no tenían sentido. Solo necesitaba hablar unos minutos con el cliente, pero había un procedimiento: El Solutions Architect trasladaba la consulta al Account Manager, y el Business Analyst se reunía con el cliente. Tu no tienes talento.

La burocracia incumple la tercera ley

Hemos hablado en varias ocasiones de las cuatro leyes, esas 35 palabras que guardan casi todo lo que debes saber para gestionar proyectos informáticos.

La tercera ley dice Presión x Talento = Constante. Es decir, debes elegir entre maximizar la presión o maximizar el talento.

Mientras en buena parte de las actividades empresariales es conveniente gestionar la presión, en el ámbito de la tecnología necesitas maximizar el talento.

Y la burocracia, ¿mejora la presión o mejora el talento? Si has leído con atención hasta aquí, la respuesta es sencilla.  La burocracia genera una carga de trabajo innecesaria (presión) porque asume que no tienes talento. La burocracia es por tanto similar a los bonus por objetivos o a los incrementos de jornada laboral. Formas de presión que destruyen el talento.

Las Buenas Prácticas

Sin embargo, no es económicamente viable reinventar la rueda cada vez que realizamos una actividad. Es necesario un mecanismo que busque la eficiencia pero que se apoye en el talento de los profesionales. Y la respuesta son las Buenas Prácticas.

Las Buenas Prácticas tienen el siguiente enunciado: ‘Ésta forma de hacer las cosas se ha demostrado que funciona y recomendamos su uso. Eres libre de buscar formas más eficientes de hacer el trabajo porque no eres tonto y confiamos en tu talento. Junto con nuestra confianza te damos el derecho a equivocarte de vez en cuando y la obligación de trasladar tu conocimiento al resto de la organización‘.

Este enfoque persigue el mismo objetivo que los procedimientos, realizar el trabajo de forma homogénea y eficiente. Sin embargo refuerza la tercera ley porque se apoya en el Talento de los consultores.

Las fuentes

Si te interesa el tema, te aconsejo acudir a las fuentes. Además del mencionado Peopleware, te recomendamos ‘El japonés que estrelló un tren para ganar tiempo’ de Gabriel Ginebra y ‘Rework’ de Jason Fried.

Si quieres ayudar a la comunidad IT, puedes comentar algunos de los procedimientos de tu empresa y cómo te afectan en tu trabajo.